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sábado, 27 de septiembre de 2008
Wilton Guerrero es la voz de todos
Desde hace unas cuantas semanas hemos sido testigos de quizás uno de los más importantes capítulos de nuestra historia como nación en la lucha contra el narcotráfico: un honorable Senador de la República se ha llenado de coraje y de manera responsable ha acusado y enfrentado a todo el que él entiende que está vinculado con el narcotráfico en Peravia, provincia a la cual representa.
Según sus propias declaraciones, él ha tenido información relacionada con actividades del narcotráfico desde hace ya unos años, lo que haría que muchos cuestionaran el por qué esperar tanto para hacer las denuncias correspondientes, cuando quizás se pudo haber evitado la matanza de Ojo de Agua.
Otros, sin embargo, entendemos que para hacer una denuncia en la forma en que Wilton Guerrero la ha hecho se necesita un grado de valentía y patriotismo que pocos dominicanos somos capaces de exhibir. Quizás la matanza de Baní fue la gota que derramó el vaso, pero lo cierto es que el Senador Guerrero con su denuncia ha hecho lo que muchos queríamos que se hiciera hace tiempo, pero que ya sea por miedo o ya sea por simple apatía no habíamos querido hacerlo.
La denuncia del Senador de Peravia no puede caer en oídos sordos. Sus denuncias no son sólo de él, sino de todo un pueblo que espera de su gobierno una respuesta contundente contra el flagelo del narcotráfico, que hasta hace sólo unos años entendíamos era cosa de películas.
Wilton Guerrero lo ha arriesgado todo y ha decidido poner su vida en juego con tal de ofrecer la posibilidad de un mejor futuro para las nuevas generaciones de dominicanos. Nosotros, los que somos parte de esta nación, lo apoyamos porque sentimos que con su actitud nos ha devuelto un poco la confianza en nuestros servidores públicos y en nuestro país.
El gobierno debe de responder aportando todos los recursos que tenga a su disposición para garantizar que las denuncias del Señor Senador sean investigadas con la minuciosidad y el cuidado que dichas denuncias merece. Pero quizás lo más importante es que el gobierno tiene también la sagrada responsabilidad de proteger su vida y la de su familia. Permitir un atentado contra su integridad física o la de sus seres queridos sería como permitir un atentado contra las esperanzas y la fe de toda una nación.
Ya en este país no queremos más mártires. Lo que nuestro pueblo necesita son los nuevos héroes de República Dominicana. Héroes que en verdad representes los valores de nuestro pueblo, y que sean capaces de inspirarnos a todos a ser mejores dominicanos. Héroes que nos enseñen a servir a la Patria como merece ser servida.
Jorge Aguayo
Centro Juan XXIII
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